Progresión


El escultismo que proponemos es un medio para el desarrollo de cada persona - un medio de transformación de sí mismos- que le da la posibilidad de hacer opciones personales con respecto a su estilo de vida.

Los objetivos generales de la progresión en la Manada son:

La progresión es personal
Esto implica que cada lobato es protagonista de su propia progresión. No podemos imponerla desde fuera sino que ésta surgirá de los dinamismos de la propia persona. Cada uno debe proponerse metas a su medida, que representen un desafío, una dificultad a superar, pero que no desborden las propias capacidades. La progresión personal lleva consigo tiempos y ritmos diferentes en cada lobato.
La progresión de los lobatos no puede ser algo ajeno o separado de los otros ámbitos donde actúan los chicos. Integrar la familia, la escuela y vida cotidiana a ese proceso de progresión personal es parte importante de los desafíos que se plantean.

La progresión se desarrolla en el marco de una comunidad
La progresión que proponemos a los lobatos no es algo que pueda lograrse individualmente, sino que es fundamentalmente en relación a un grupo humano, se desarrolla al interior de ese grupo y se confronta con los demás integrantes.
Es en el marco de la Manada, que el lobato asume los compromisos que lo invitan a crecer, donde da testimonio de sus opciones y asume los desafíos que él mismo se propone alcanzar. La progresión de cada uno nos involucra a todos, somos entonces corresponsables de la progresión de cada uno.
Esto nos lleva a celebrar todos juntos los progresos personales y comunitarios. Cada ceremonia de progresión es una fiesta de toda la Manada.

La progresión se desarrolla en función a un modelo de persona
Proponemos a los lobatos ir descubriendo un estilo de vida, un marco de valores; el desarrollo no se da en cualquier dirección.
Cuando los chicos ingresan a la Manada, reciben una propuesta clara de hacia dónde se dirige el grupo, que está dada por la Ley de la Manada. El desafío consiste en llevar esta propuesta a acciones concretas: la manera como jugamos, cómo respondemos a una misión de seisena, etc.

Definimos tres elementos fundamentales de este modelo de persona:

Etapas de la progresión personal
Las etapas y ceremonias de progresión sirven como mojones en el camino, que entusiasman y ayudan a avanzar. Especialmente los niños en edad de lobatos, por sus rasgos psicológicos, necesitan exteriorizar su progresión para poder visualizar sus avances. Es por ello que existen gestos concretos que marquen el comienzo y el fin de cada etapa.
El plan de progresión de la rama propone 4 etapas fundamentales que los lobatos (si ingresan con 8 años) irán descubriendo y viviendo a lo largo de los 3 años que permanecerán en la Manada.

Integramos las etapas de progresión al fondo motivador de la rama (El Libro de las Tierras Vírgenes) para que la vida de Mowgli y los desafíos que tuvo que superar en la selva sean para el lobato un marco de referencia de su propia progresión personal dentro de la Manada